miércoles, 29 de noviembre de 2017

Solo puedo escribir...

Indago en los rincones de mi desdicha para ver si encuentro con qué adornar este vacío y hacerlo bello, sacarle lustre, ponerle flores y un cartel de "Se alquila"... Miro en cada gota que de mis ojos se escapan en esta noche, a ver si veo el reflejo de esa sonrisa que se escabulló, traviesa e intranquila, y se resiste a dejarse encontrar...

Lucho contra este hastío y cada día me rindo, me caigo, y me vuelvo a levantar, porque eso hacen las guerreras... dicen...  aunque esta lucha no tiene bandera ni capitán... Por momentos, nada tiene un real sentido, solo sigo, para adelante, porque dicen que debo hacerlo, porque parar nunca es bueno, porque yo soy de las que puedo, y por eso tengo que seguir...

Las ganas de un viaje al pasado me invaden, mi mente me dice que no hay nada ahí, que todo está adelante, pero qué porfiado el corazón que insiste en arrastrar los pies para no continuar caminando... Una maraña se forma en mis sentimientos, aunque ya no los recuerdo, será que siguen ahí? mejor no toco esa caja de Pandora, que siga cerrada, que no salgan...

Y de repente lo veo pasar ante mis ojos, sonriendo como si nunca hubiera hecho daño, ignorante de lo que causó, de lo que sigue causando, de haber hecho explotar mis ilusiones por dentro, cual dulce venganza, con despiadada indiferencia... Y ese dolor se mezcla con la ausencia de mi ángel, que me dejó hace poco, que hoy es polvo de estrellas, que ya no me hace sentir su voz, su risa, oh vida! por qué me la quitaste? Dicen que ahora me cuida, pero esos son cuentos de niños...

A veces siento que sólo soy un espectro vagando sin rumbo, intentando hacer poesía de mis apegos... estoy paralizada, miles de "debes hacer" en mi cabeza, y no puedo, juro que no puedo, me siento arrastrada, cansada, vacía... necesito cerrar los ojos e ir a los rincones de mi alma a buscar valentía...

Hoy siento que no puedo, tal vez mañana sí y todo esto sea una pesadilla que olvidar, quizás solo me llena la desesperación de no poder mirar tan adelante, de estar aún con un pie en el pasado, del miedo que me dejaron instalado y olvidaron entregarme la contraseña para desbloquearlo...

Y esta estúpida mala costumbre de buscar mi valor en otro, cuando nadie sabe de mí mejor que yo misma... y de conformarse con migajas cuando sé que me merezco el pan entero, del mejor que haya...  


Me he acostumbrado a la soledad, pero ella igual es incómoda, se adueña de la cama, me destapa y me da frío, se come mi comida y soy yo la que engordo, me juega sucio la desgraciada, me desordena la casa, la vida, los sentimientos, y me deja llorando en un rincón del sofá cuando se pone engreída y demandante, porque disfruta hablarme de lo que me duele, de lo que sabe que no ha sanado. La soledad es una perra...

domingo, 16 de julio de 2017

Son solo días malos...

Todo va bien, marchando como era de esperarse. El trabajo se ocupa de llenar los días con cosas interesantes, mucho que hacer, mucho que aprender, de alguna forma se destrabó el límite que me había auto impuesto acerca de cuánto pretendía crecer en mi vida profesional. Esta sensación de acercarse a la cumbre que no imaginabas ver, y que de alguna forma lo habías borrado de tu mapa de vida, es realmente excitante y motivadora.

Busco llenar mi mente de conocimientos, de información relevante acerca de los temas que me apasionan, decidí pasar de los sueños a los hechos, para que la frustración y sensación de que "la vida es corta" desaparezca cada vez más, que me deje de susurrar al oído que no he hecho mucho para alcanzarlos.

He decidido dar pasos adelante, dejando una estela de recuerdos, de sentimientos, que espero se desvanezcan con el correr del tiempo... dicen que así funciona esta gran maquinaria emocional de corazones rotos y frustraciones personales.  A veces, muchas en realidad, veo que da resultado, una olvida cada vez más cosas, sustituye esos recuerdos por pensamientos más útiles, lentamente dejas de hablar cada vez  más de tus heridas y te concentras en sanar y seguir adelante.

Pero... hay instantes, cada vez más etéreos espero, en los que todo vuelve como un rayo que te cae encima, desde esa nube tormentosa que aún no se disipa del todo, que de vez en cuando se carga de imágenes y sentimientos imposibles, y te empapa con esa lluvia de recuerdos, pero no cualquiera, sino de esos más felices, que son los que realmente duelen cuando se terminan.

Esos días son los más complejos, es como estar caminando sobre una cantidad exorbitante de nieve, sobre una baba espesa que no te deja avanzar hacia donde quieres ir. Arrastras los pies y pones toda la fuerza que necesitas, pero se hace pesado, sólo quieres parar y que te absorba esa espesura, ahogarte ahí, porque cansa ese esfuerzo extra que debes hacer para salir de la viscosidad. Ves enfrente tuyo a donde quieres llegar, pero parece que no avanzas tanto como quisieras, y te invade la frustración y la pena.

Llega unos instantes de desesperación que parecen eternas, cometes errores que te hacen sentir que retrocediste años luz en vez de avanzar, te invade la angustia de no saber cómo hacer que tus piernas sigan empujando ese material pesado que les dificulta el andar, y te sientas a llorar como una niñita de 5 años abandonada, miras a tu alrededor y no hay mirada lo suficientemente bondadosa y maternal que te sostenga, da miedo, buscas desesperada a la persona que forma parte de esas memorias que quisieras repetir, pero es en vano, no está ni estará más ahí. Ya no te puede dar lo que buscas...

Entonces te das cuenta que no puedes hacer nada más que esperar a que los días nuevamente pasen y te den la sensación de sanación, de que ya la herida está cicatrizada, aunque sea por fuera, ya que tarda más en el interior, más aún cuando la herida se formó por dentro y luego fue cortándote la carne abriéndose paso al exterior, y recién te diste cuenta del daño cuando tenías el corazón fuera del cuerpo.

Esa sensación constante de abandono, de soledad, no se va del todo, pero no porque sea una soledad cualquiera, no es que te sientas sola porque sí y quieras llenarlo con cualquiera, sino que tiene nombre y apellido, pero ya no tienes permitido decirlo, y ese asiento quedará desocupado para siempre, y te convences diciéndote que es lo mejor, y consultas a tus cercanos quienes te lo validan, es lo mejor... pero por qué no se siente como lo mejor? el calendario espero me de alguna vez esa respuesta.

No queda más que creer en eso, creer en que puedes salir siempre de nuevo de ese pozo, aunque te acuestes algunas noche llorando, seguro despertarás dispuesta a sonreír, empezando la semana como cada vez, poniendo ese esfuerzo extra de cada día, lista para luchar y aprender, para ganar pequeñas luchas de poder, compartir con la gente que ahora forma parte de tu círculo, quizás cruzarte con nuevas caras que pueden o no darte nuevas experiencias, siempre con la esperanza de que tu mente no recuerde el dolor que en algún punto de tu humanidad late, quizás ya menos que antes, pero que aún cada tanto te golpea la puerta para tirarte al suelo y patearte hasta el cansancio.

De todas formas, sabes que no te quedarás ahí tirada mucho tiempo aunque ahora sientas lo contrario... sabes que tienes más fuerza de la que crees, sabes que cada vez es menos el tiempo que pasas en el piso recibiendo golpes y más en el ring golpeando a lo que venga; sabes que vales más de lo que te etiquetaron, sabes todo eso preciosa, yo sé que lo sabes.

"Son solo días malos" si, eso, sólo eso...


sábado, 19 de noviembre de 2016

No te apures, no desesperes...

Cuando era niña, pequeña e ingenua, todo se veía tan grande, tan lejano e inalcanzable. Todos me hablaban de qué quería ser cuando sea grande, de qué quería estudiar, cómo sería mi vestido de 15 años, si tendría novio, si tendría hijos, que no! que primero debe estudiar y tener un título! "Cuando tengas un título bajo tus brazos, los hombres van a formar fila" decía entre risas mi padre.

Y yo... yo solo quería jugar con mis muñecas, diseñarles ropa, maquillarlas, peinarlas, jugar con los autitos de mi hermano, dibujar aunque no fuera mi talento, escribir poemas tiernos para mi abuela, correr, dormir, comer dulces, ver dibujos animados, y no preocuparme más que por las notas del colegio, que como decía mi madre, eran mi única responsabilidad.

Los años pasaron, muchas cosas ya no recuerdo, pero sí me acuerdo de las veces que deseaba crecer, ser una mujer adulta, tener mi propio lugar, un trabajo, salir con amigos a tomar, a bailar, y teniendo apenas 15 años parecía que el tiempo no pasaba... sentía que estaba en un escalón cuyo próximo peldaño era alto, gigante, inalcanzable, no podía ver que había arriba. Literalmente imaginaba la vida como escaleras, cuyos peldaños significaban una etapa.

Soñaba con conocer el amor de pareja, creo que era lo que más deseaba durante mi adolescencia. Mi acercamiento al sexo opuesto no era mucho en realidad, y creo que por eso soñaba tanto con eso... era un misterio que quería descubrir. La curiosidad es lo mío.

A medida que inevitablemente esa escalera mecánica iba avanzando, yo me emocionaba, me impacientaba, y tenía ansiedad por experimentar esa vida de la que tanto opinaban cuando era niña. Aún así estaba asustada, no por crecer, sino por lo que había fuera de mi mundillo.

Me tocó experimentar un alejamiento temporal de mi familia, a los 16 años, que me resultó extremadamente difícil a decir verdad, cuando yo creía que sería maravilloso. Me di cuenta que era aún una inmadura y una niñita, que no quería dejar el nido. Pero fue una experiencia que me mostró muchas cosas, y me hizo ver un poco más de mí misma.

Después de eso todo fue como ponerse unos lentes nuevos, con lo que la realidad cambiaba. La reconexión no fue fácil, ya que fue una probadita de la independencia, pero logré volver a agarrarme de mis raíces y seguir subiendo la escalera.

Cada vez sentía más ansiedad por ser adulta. No sabía nada. Ilusa... Y así llegué a los veintitantos. Y es ahí donde me sentí en la meseta de mi vida, o eso creía yo en ese entonces.
Sentía que tenía todo resuelto. Universidad, trabajo, novio estable (o eso creía), un brillante (común) futuro aproximándose para el resto de mi vida. Sí, para el resto de mi vida, eso pensaba, que sería así. Todo eso. Todo lo que estaba viviendo, donde estaba parada, podía casi tocar ese futuro si estiraba un poquito más los dedos.

Construí mi castillito de naipes, y cuando estaba a punto de coronar... oh no! revelaciones tras revelaciones! que en ese momento marcaron un antes y un después de ese resto de mi vida que yo pensaba que tenía resuelto.

Sentí que era el fin de mi vida, el ocaso de mi existencia... estaba esperando mi muerte (totalmente melodramática y exagerada) y no pasaba nada... seguía cumpliendo años, y las cosas cambiaron totalmente de color... y fue ahí cuando realmente me tocó crecer y de un golpe se me cayeron los lentes con los que estaba mirando todo, y conocí la adultez taaaan esperada... fuck!

El príncipe azul se destiñe... la universidad es solo un suspiro de todo lo que tienes que aprender... no trabajarás el resto de tu vida en un solo lugar... el corazón no se rompe literalmente (aunque la ciencia hoy día dice que sí)... uno no muere de amor... uno no se queda con el primero (hay excepciones, pero vamos! seamos realistas)... el dinero no rinde, y no cae del cielo... ser independiente cue$$$ta... El mundo no es cuadrado y con forma de caja... y eso solo era el comienzo...

De repente la escalera mecánica empezó a subir un poquitito más rápido... mucho para mi gusto... y me encontré con los ¡Felices 30! ehmmm si, sé que estas pensando que llegó la vejez, que los 20 eran la onda, que ya debería tener resuelta mi vida, y tu familia? y tus hijos? tu mari... ehmmm como sea, las emociones, las sensaciones, las ideas, los sueños, los objetivos, la gente en mi vida empezaron a cambiar... algunos quedaron, otros se fueron, la experiencia crecía en todos los aspectos, y de repente.... OMG!!! me di cuenta de algo. Todo lo que a los 20 pensaba que tenía resuelto, era un ESPEJISMO. Y me encontré tan feliz y satisfecha de no haber tomado decisiones PARA TODA LA VIDA por lo feliz que me sentía en esa época con algo o alguien.

También me di cuenta que todas las lágrimas que derramé y las frustraciones que sentí por cosas que no pude lograr en mi adolescencia, mis diecialgo y mis veintitantos fueron tonterías puras, ya que me di cuenta que recién ahora estoy conociendo la vida, recién ahora estoy logrando sueños, recién tengo la madurez para tomar decisiones (a veces no tan buenas) que quedan en mi vida, y que incluso aún hay cosas que no necesito definirlas hoy día para el resto de mi vida.

Me di cuenta que tuve mucha suerte de esperar en muchas cosas, que hoy día puedo saborear muchas victorias que antes parecían inalcanzables. Y todo por no actuar a pesar de estar apurada por crecer.
Bueno, soy humana, no puedo decir que no lamente ciertas cosas del pasado, o que no me haya equivocado. Lo hice, mil veces, lo sigo haciendo, y creo que de aquí a 10 o 20 años más, de seguro revisaré mi camino y encontraré cosas que recién en ese momento estarán alcanzando su plenitud, y el conteo de errores seguro subirá...

Aprendí que mi vida depende de cada uno de mis actos, de mis decisiones, tanto pasadas como presentes, y que afectarán también mi futuro. Así también la gente que me rodea podría salir afectada.
Aprendí que crecer, ser adulto, es una trampa, no es el sueño dorado que nos imaginamos de pequeños o de adolescentes. Hay muchas decepciones para lo que uno nunca está preparado, mucha responsabilidad, la independencia puede ser bastante solitaria, el dinero se vuelve imprescindible a medida que nos acomodamos en este mundo materialista.

Aprendí que también hay cosas maravillosas de ser "grande", como la satisfacción de cumplir metas, de viajar solo, de ganarse el pan (integral) con el esfuerzo propio, de competir con tu Yo antiguo. Conocer gente nueva, sentir y ver todo de un modo diferente.

Lo doloroso, es separarte de tus padres, pero a la vez es un mal necesario. También duele los corazones rotos, nuestros y ajenos, que vamos coleccionando. La gente que empieza a partir cuando creías que eran inmortales. El tener que enfrentar sola muchas cosas que antes lo hacías con tu familia: enfermedades, tristezas, fracasos, triunfos, cumpleaños, navidades...

Pero, lo más importante que yo puedo rescatar hasta ahora de lo que me ha tocado vivir, es que no cerremos nuestra mente, que nos atrevamos a ser diferentes de lo que fuimos antes, competir contigo mismo, con el que fuiste, y construirte para mejor. Nunca se es lo suficientemente viejo para probar algo nuevo.

No te apures en vivir, por favor, no lo hagas. Las decisiones que tomes muy temprano pensando que estas en la cúspide de tu vida tendrán eco. No pienses que a los 20 estás listo con tu vida y ya no hay nada por delante. No te deprimas si cumples 30, y puedo decir que tampoco te lamentes si vas subiendo más escalones. Sopla cada velita de cumpleaños con la emoción que merece... ya que nunca, NUNCA, volverás a tener esa edad.

De verdad, no te apures, disfruta cada minuto, si algo no te salió bien, inténtalo de nuevo. Si estás cansado de probar, descansa un poco y luego vuelve a hacerlo. Si crees que no has logrado nada aún, felicidades, quiere decir que sigues vivo y eso es una oportunidad para empezar, aunque sea a pasos de tortugas. Te vas a desanimar a muerte mil y una veces, pero tarde o temprano volverás a motivarte.


No puedo decir que domino el arte de vivir, estamos en la lucha, aún descubriendo cosas de mí que me hacen daño, y otras que me dan satisfacción, y espero tener aún mucho camino por explorar para contarles que hay más arriba de esta escalera que no para de avanzar...

Celia Cristaldo.-

domingo, 29 de junio de 2014

Ser felices en pareja? Tarea de a DOS

Tuve la casualidad de participar en una charla gratuita ofrecida por el seguro médico, y como el conocimiento no ocupa lugar (aunque a veces sospecho que es la razón de mi "tamaño corpulento" y no los dulces que me suelo comer) quise aprovecharlo.

Fue dirigido por una psicóloga buena onda, con una cara muy feliz por cierto, que con palabras sencillas y una presentación súper acotada dio tips, que a mi parecer son cosas tan sencillas, del día a día, pero que definitivamente los comunes mortales olvidamos, o simplemente nos da flojera hacer...

Haré un resumen de los que rescaté de la charla, creo que este tipo de conocimientos es bueno compartir, a alguien puede servir o ayudar.

En una pareja, ya sea de novios o casados, los primeros 7 años se consideran los más complicados, y la psicología dice que si se superan los 7 años, el promedio de parejas tiene muy buenas probabilidades de durar.

Estar en pareja y sentirse infeliz, sea cual sea las razones, aumenta el estrés, hay 67% de posibilidad de enfermarse y acorta la vida en un promedio de 4 años. TE-RRI-BLE! I've been there!

ES MEJOR UNA SEPARACIÓN PACÍFICA, que una vida en guerra, especialmente si se tiene hijos. Se ahorran muchas penas, seguir perdiendo años y una visita prolongada del hijo al psiquiatra.

Es importante SABER ACEPTAR EL LADO EXTRAÑO de la pareja, lo que lo hace especial. No intentar reprimirlos ni cambiarlos. Es importante encontrar una persona con quien concordemos.

La calidad de la AMISTAD en la pareja es un factor muy importante.

MITO: "Evitar el conflicto puede arruinar la relación" No necesariamente. Se debe respetar la capacidad personal que tiene cada uno de lidiar con un conflicto, no presionar la situación. El 80% de las parejas se terminan normalmente por distanciamiento y pérdida de interés.

SEÑALES DE QUIEBRE - S.O.S.
1. Planteamiento violento: Críticas, Sarcasmos, Negatividad en toda opinion.
2. Desprecio, Actitud defensiva - Hacerse la victima constantemente, Actitud evasiva ante cualquier situación.
3. Estrés CON la relación. Distanciamiento, Sentirse abrumado estando con la persona. Tensión emocional.
4. Intentos de reparar fracasados. Ejemplo: En medio de una pelea o discusión, buscar un pretexto para dejar a la otra persona discutiendo sol@.
5. Malos recuerdos sin rescatar lo positivo.

La CLAVE para revitalizar la relación es rescatar Cómo se comporta cada uno cuando NO se está discutiendo.

HERRAMIENTAS PARA MANTENER FELIZ UNA RELACIÓN

  • Mejorar los mapas de amor
  • Conocer mejor el mundo de mi pareja, sus gustos, sus intereses.
  • Recordar eventos importantes de la otra persona.
  • En el conocimiento está la fuerza.
  • Saber que es un proceso de toda la vida.


Cultivar el Cariño y la Admiración
Sentir y ser consciente que la otra persona es digna de ser amada y respetada.
El cómo recuerdas el pasado con esta persona, enfocarse en lo lindo.

Acercarse al otro
Valorar al otro en su vida cotidiana.
Tener pequeños detalles en el día a día. ESTO de verdad FUNCIONA.

INSTRUCCIONES PARA UNA CONVERSACIÓN
1. Hablar por turno.
2. No dar consejos sin que el otro te lo pida. (Mea Culpa)
3. Mostrar sincero interés en el otro. (En serio, deja tu celular en paz mientras te habla)
4. Comunicar comprensión, empatía. Que la otra persona lo sienta.
5. Ponerse de su lado.
6. Expresar una actitud de NOSOTROS CONTRA EL MUNDO.
7. Expresar afecto.
8. Validar sus emociones, independiente de lo que yo pienso.

DEJA QUE TU PAREJA TE INFLUYA
Aprender a compartir el poder y la toma de decisiones.
Aprender a ceder y a elegir las peleas.

DOS TIPOS DE CONFLICTOS EN LA PAREJA
Problemas no solucionables: Es el 69% de los problemas. ¿Qué hacer? --> Mantenerlos a raya, que no abarque mucho espacio en la relación. Aprender a usar el sentido del humor en estos casos. Si es un problema que surge cadaaa añooo y dale con lo mismo, pero no hay mucho que hacer al respecto, para qué seguir dando vueltas a la tuerca?

Problemas solucionables: RESOLVERLOS. DUH!
a. Suavizar el planteamiento de la discusión. Quéjate sin echar la culpa a la pareja. Emplea frases con YO en vez de TU (o en mi caso, VOS). No Juzgar ni Evaluar al describir el problema, por más que nos encante ser jueces. Ser Claro, Amable, Agradecido.
b. Aprender a ofrecer y recibir esos intentos de salir de la discusión sin cablearse, para bajar la tensión. Esto significa que si la discusión está muy candente y uno de los dos quiere frenar un poco el tema, intentarlo, no reprocharlo.
c. Tranquilizarse a sí mismo y/o al otro.
d. Llegar a un compromiso tras la discusión.
e. Y lo más complicado quizás de todo esto: Ser TOLERANTE.

CREAR SENTIDO DE TRASCENDENCIA

  • Crear una vida interior juntos, con símbolos y rituales.
  • Apreciar lo que los une.
  • Crear Vínculos.


Y por último, dejó un tip que se llama: Las Horas mágicas.
1. Despedidas: "¿Tienes alguna reunión? ¿Qué te toca hacer hoy?" --> 2 minutos al día.
2. Encuentros: "¿Cómo estuvo el día?" --> 20 minutos.
3. Admiración y aprecio: "¿Sabes qué? Te quiero mucho. Me gusta cómo preparas el te." Etc. --> 5 minutos
4. Afecto: Besos, abrazos, caricias --> 5 minutos
5. Cita semanal --> 2 horas

Ese es un resumen de la charla, la verdad todo esto es posible si existe realmente voluntad de hacer funcionar una relación, si existe amor verdadero e intenciones de formar una vida con esa persona.
Si no te da ganas de hacer NADA de todo lo que cité y estás en pareja, debo advertirte que estas en una relación que no te gusta y debes hacer algo al respecto, porque recuerda que cuando uno está en pareja, está involucrada otra persona, no solo VOS. Piensa bien si prefieres unos días de lágrimas a una vida de infelicidad.

Salud!



jueves, 23 de mayo de 2013

No me juzguen, no opinen...


No quiero que me juzguen por mis locuras innatas... No me vean como una niña, o una tonta, o una santa...

Que nadie le ponga peros a mis emociones insanas... que nadie hable sin saber lo que preocupa a mi alma...

Nadie sabe lo que siento, nadie entiende mis motivos, ni daré explicaciones, yo conozco mi objetivo...

Haré lo que mi alma sienta... lo que mi corazón me diga... Si de algo no tengo miedo, es de hacer mi propia vida...

Ya no escucharé reclamos, fluiré como sople el viento... Viviré como se vive cuando uno se siente lleno con las elecciones de su vida, con sus sueños palpitantes...

No dejaré que me empañen la locura que me nace... Loca soy desde este momento... siempre loca yo he sido...

Que nadie se atreva a quitarme la demencia de mi destino...

CMCC2013

domingo, 5 de agosto de 2012

Desvanecete miedo...

Temo a mi misma y por mi... temo porque me asombro de cuan etérea es la vida, de cuan largos son los dolores, de cuan fuerte son los rencores, de cuan grande es la ansiedad...

Temo porque mi corazón no entiende que hay mucho por que luchar, porque mi mente persigue lo que no debe pensar, porque mis manos tiemblan al no poder tocar todo objetivo deseado...

Siento temor de cada nuevo amanecer, y de cada oscuro anochecer, siento temor de mis miedos, que no terminan de desaparecer... el viento no se los lleva...

Siento algunos días morir... me falta el aire al dormir, y siento el vacío y la pena... que razón de ser no tienen pero están ahí...

Por qué no puedo dejar atrás todo pesar? Por qué me cuesta empuñar la espada y luchar?

Yo quiero vivir sin miedo, caminar erguida sobre mi sendero... yo quiero dejar de lado toda desdicha y desaliento...

No quiero seguir atada a ese miedo que se apodera, no quiero seguir manchada de este terror de noches enteras... quiero poder volar aun con el viento en mi contra, pero volar certera... ser fuerte en las malas y relajarme en las buenas...

Ya no quiero temerme a mi, ni por mi, ni por nadie... quiero encontrar el aliento y que al respirar no me falte... quiero librarme de todo, quiero alcanzar mis metas, quiero poder vencer todo lo que a mi vida atormenta...

Dormir de noche con sueño, despertar con ganas de todo, controlar esa ansiedad que me maneja a su gusto y a su antojo...

Quiero poder respirar el aire de la armonía, quiero aspirar fortuna y exhalar lo que me asfixia...
Tengo miedo, lo se, y una ansiedad profunda que me desespera a muerte y mis sueños inunda... pero el deseo de ganar hace que aun yo siga, que no caiga en el juego del que se quita la vida...

Queda mucho por vivir, y todo vale la pena, no me dejes vida mía dormirme en profunda pena...

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martes, 1 de mayo de 2012

Quiereme como te quiero...

Te quiero... porque el quererte cambió mis mañanas, porque al besarte entendí que no hay nada que me llene más de ilusiones y esperanzas...

Te quiero, aunque me cueste seguir esperando, aunque en las noches me asalte el llanto y me sea difícil dormir...

Y aunque muchas veces quiero dejarte al costado, porque quererte duele al no tenerte a mi lado, sigo queriéndote quizás más que ayer...

Hay días en que no puedo llevar el ritmo de tu vida, en los que necesito tu guía para poder seguir, aún así te quiero, aunque la espera marchite, pero yo sé que algún día podrás hacerme feliz...

No niego que a veces pierdo la calma, y se me enferma la esperanza porque te siento a perder, y la soledad no acaba y la paciencia no alcanza, y así me cuesta entender...

Pero... simplemente te quiero, y aunque tenga miedo, no te quiero perder, y espero que sientas lo mismo, que tu corazón me de abrigo aunque lejos estés...

No me dejes ir te lo ruego, porque mi amor te necesita, en esta noche infinita quiéreme como yo a ti...